Energía solar pasiva

El sol puede ser un gran aliado en nuestras casas para conseguir ahorrar en nuestra factura. En este artículo vamos a ver el papel fundamental que juega la energía solar pasiva en nuestros hogares y cómo puede hacer que ahorremos energía eléctrica.

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¿Qué es la energía solar pasiva?

La energía solar pasiva es la manera de aprovechar la energía procedente del sol de forma directa. A diferencia de los otros tipos de energía solar, no se realiza ninguna transformación de energía, ni se almacena, ni se utiliza ningún elemento mecánico adicional. Esto es, la obtención de energía eléctrica a partir de la fotovoltaica o el uso de energía térmica a partir de la energía solar térmica.

De esta forma, es posible aprovechar la energía del sol para iluminación, calentamiento o enfriamiento de edificios. Es lo que se conoce como diseño solar pasivo, que trata de reducir la demanda eléctrica de nuestras viviendas y edificios. Así, podemos obtener un ahorro considerable en las facturas de electricidad. De hecho, este tipo de energía ya se utilizaba desde el origen de la energía solar.

A la hora del diseño de los edificios, se cuida especialmente la orientación del edificio y ventanas. Además, se diseña de acuerdo a aspectos como materiales empleados, ventilación y aislamiento.

Los materiales utilizados en paredes, techo o elementos de la fachada son escogidos de tal manera que se aprovechan sus características energéticas y de exposición al sol.

Ejemplo de energía solar pasiva

Un ejemplo puede ser la orientación de un edificio al sur con un gran ventanal en el hemisferio norte. Durante el invierno, la luz solar entrará y gracias al diseño del edificio y materiales, retendrán el calor en su interior debido a las propiedades de estos últimos.

Aprovechamiento y beneficios de esta energía pasiva

Básicamente, la energía solar pasiva nos provee de 3 aplicaciones principales: luz natural, calefacción pasiva y enfriamiento pasivo.

Luz natural

Una de las maneras más eficientes de reducir la factura de la luz es la utilización de energía solar pasiva para obtener iluminación en el interior de los edificios. Para este fin, se tienen en cuenta aspectos como:

  • La orientación del edificio, según las zonas a iluminar.
  • El diseño de los huecos o zonas por las que pasará la luz del día.
  • La ubicación y orientación de elementos internos que puedan reflejar la luz incidente.
  • La ubicación y orientación de elementos que protejan ante el deslumbramiento.

Calefacción pasiva

arquitectura solar pasivaEste tipo de energía solar pasiva ocurre cuando la luz del sol, que genera calor, incide sobre un objeto y este absorbe la energía calorífica. Es una de las formas más rentables de calentar edificios. Su funcionamiento se basa en obtener y absorber el calor durante el día y liberarlo progresivamente cuando el sol ya no brilla.

Para este propósito, normalmente, la orientación de los edificios para este fin suele ser al sur. Un ejemplo puede ser la orientación de una vivienda al sur con un gran ventanal, situada en el hemisferio norte. Durante el invierno, la luz solar entrará y gracias al diseño del edificio y materiales, retendrán el calor en su interior debido a las propiedades de estos últimos.

Estos materiales pueden ser por ejemplo la mampostería o el concreto (mezcla de cemento, agua, arena y grava), que son buenos absorbentes del calor. Las masas térmicas de estos materiales juegan un papel importante no solo en el invierno, sino también en el verano, ya que retendrán el calor excesivo.

Por otra parte, el tipo de ventana es también importante en el edificio. Mientras que las ventanas de vidrio normal dejan escapar el calor, las ventanas aisladas con gas inerte o al vacío pueden reducir esta pérdida en más de un 50%.

Por tanto, las ventanas, la orientación y los materiales empleados son cruciales para un buen oso de la energía solar pasiva.

Enfriamiento pasivo

Una de las aplicaciones de la energía solar pasiva es el enfriamiento pasivo Otra forma de utilizar la energía solar pasiva es el enfriamiento pasivo. Consiste en reducir la acumulación de calor en el interior de los edificios. De esta forma, el ahorro principal proviene de dejar de usar dispositivos como el aire acondicionado durante los calurosos meses de verano. Este tipo de energía solar pasiva tiene los mismos elementos que la calefacción pasiva, pero se utilizan de manera diferente.

Sombreado

Una de las técnicas utilizadas puede ser el sombreado del edificio a través de toldos, vegetación natural o acristalamiento especial en las ventanas. De esta forma, se puede reducir considerablemente el calor aportado por el sol sin perder iluminación de forma excesiva. Otra manera puede ser utilizando materiales reflectantes en las paredes o el techo.

Ventilación

A la hora del diseño del edificio, se tiene en cuenta la dirección de los vientos predominantes y la ventilación cruzada.

El uso de respiraderos en el lugar de menos viento predominante hace que el aire caliente salga del interior del edificio, mientras que si se utilizan en el lado de viento predominante, el aire frío de la noche puede entrar y refrigerar así nuestra vivienda.

Masa térmica de materiales

Las propiedades de los materiales pueden absorber el calor para mantener una temperatura moderada en el interior de los edificios durante los meses más calurosos. Junto con la ventilación, puede enfriarse durante la noche y así volver a absorber calor al día siguiente. Esta técnica sirve de igual manera en invierno, con el funcionamiento opuesto.

Video sobre energía solar pasiva

A continuación, te mostramos un vídeo muy interesante con el que tendrás más claros las bases de este tipo de energía: